BOCA PAGÓ CARO SUS ERRORES Y CAYÓ FRENTE A CRUZEIRO
El Xeneize perdió 1 a 0 en el Mineirao. El análisis de Leo Recart
Boca se lleva varios puntos negativos en la incursión a Belo horizonte, mas allá de la derrota en si misma. Si partidos anteriores se resaltaba que era un equipo sin fisuras, que entendía los momentos del partido y lo manejaba con inteligencia, anoche todo eso se borró en 90 minutos.
Porque al equipo de Úbeda no solo le faltó en lo futbolístico,sino que tampoco tuvo la inteligencia para jugar un partido de Copa, de visitante y en Brasil, con todo lo que eso implica y entró en el juego provocador que le propuso Cruzeiro, tal punto que a los 5 minutos Leandro Paredes fue amonestado por un insólito empujón y por eso jugó todo el partido condicionado.
El primer tiempo fue trabado, casi sin tiros al arco, ni Brey ni Otavio prácticamente participaron de juego . Pero sobre el final hubo un hecho que cambiaría lo que estaba de partido: Bareiro, amonestado le mete la mano en la cara al hombre que lo marcaba y aquí es donde uno dice que Boca no fue inteligente porque en el contexto que estaba el partido, con un arbitro como Ostojich que tiene tendencia loca lista, le saca la segunda amarilla al delantero paraguayo y elEn la segunda etapa la postura del equipo de Úbeda dejó bastante que desear ya que resignó toda posibilidad de ataque y le cedió completamente la posesión del balón al Cruzeiro (hay que resaltar que en igualdad de condiciones numéricas el Xeneize tampoco creó peligro) y su postura fue erróneamente mezquina, sobre todo cuando el DT decidió el ingreso fe Figal y Zeballos por Aranda y Merentiel, de esta manera el único objetivo era que corrieran los minutos y rebolear la pelota sin sentido y lo mas lejos posible. A falta de ocho minutos y luego de un par de intentos fallidos, llegó el gol del desnivel cuando en un pase filtrado de Pereira le ganaron la espalda a un Ayrton Costa inocente y el centro al medio fue empujado la red por el ingresado Neyser Villarreal.
No pasó mucho más, hasta el putazo final de Ostojich y ahí pasó nuevamente lo que no tiene que pasar: Una cargada de Pereira y los jugadores xeneizes cegados yendo a buscar al 10 de Cruzeiro para pelear... Boca ya tiene de estos antecedentes y tendría que mirar puertas adentro porque pierde ante un rival débil (lejos está de ser un cuco) y porque tiene que correr de atrás cuando la obligación era toda del equipo de Belo Horizonte. Lo único bueno para Boca que en esta etapa de Copa y con las dos victorias previas, la derrota en lo numérico no duele tanto y puede servir de experiencia para lo que viene, porque en otra etapa del torneo un error así hace que el sueño de la séptima se convierta en una pesadilla. Xeneize se termina quedando con un hombre menos quedando medio partido por delante. Una expulsión tan injusta como evitable de un Bareiro que siempre parece estar al límite y en el futbol doméstico más de una vez se salvó de irse antes a las duchas. Por Copa son errores que los terminas pagando.